• Maite Lopez Pino

Jaeger - LeCoultre rinde homenaje al arte japonés con su Enamel Hokusai “Amida Falls"



Este mes, la casa Jaeger-LeCoultre nos presenta una edición limitada de diez relojes de colección, inspirada en el arte japonés. Se trata del Reverso Tribute Enamel Hokusai “Amida Falls”, en homenaje al trabajo del maestro japonés del siglo XIX, Katsushika Hokusai. La colección, que al ser tan exclusiva solo está en venta en las tiendas japonesas en este momento, es muy singular.


Los detalles saltan a la vista, el fondo de caja del nuevo reloj está decorado con una reproducción en miniatura esmaltada a mano de las Cataratas de Amida, la obra más conocida de Katsushika Hokusai. Se trata de un recorrido por las cascadas de varias provincias (Shoku taki meguri), una serie de ocho xilografías creadas por el artista en 1833 y 1834. Hokusai fue uno de los pocos artistas japoneses que elevó la práctica antigua de la xilografía, desde el arte popular de perfil bajo hasta el más alto nivel, gracias a sus innovaciones en material, color y composición. Muchos historiadores del arte consideran su serie Cascadas, finalizada cuando tenía más de setenta años, como uno de los mejores paisajes jamás creados.



La esfera, que complementa el exquisito homenaje al arte japonés a través de la xilografía en el fondo de caja, está anclada en las tradiciones de la artesanía occidental del guilloché y el esmalte Grand Feu. Todas las palmas se las llevan los maestros relojeros pues este es un trabajo de precisión y destreza para capturar el poder de la imagen original de Hokusai y reproducir fielmente cada detalle en una superficie de solo tres centímetros cuadrados. La esfera del reloj es poco más de una décima parte del tamaño original del grabado.


Para ello, los maestros artesanos de Jaeger-LeCoultre miniaturizaron e imitaron a la perfección cada detalle de la composición, y también crearon la ilusión de la técnica de xilografía, un efecto específico totalmente diferente del esmaltado. Para lograrlo, los esmaltadores tuvieron que desarrollar una técnica especial que reprodujese el característico efecto bokashi de los sutiles colores matizados y graduados de las obras originalmente impresas en papel.


Por eso, esta obra de arte lujosa y de colección captura al detalle los vívidos azules y amarillos característicos de la obra de Hokusai. Este es un proceso de muchas etapas que requiere de un total de 70 horas de trabajo durante muchas semanas, incluidas 12-15 co- cciones por separado a 800 grados Celsius.


La sencillez de la esfera del Reverso Tribute, con sus índices facetados en aplique y sus agujas Dauphine, pone en valor la belleza de su decoración. Esta pieza valiosa es un resumen de mucho talento y horas y horas de trabajo, por ejemplo el motivo de rombos, completado a mano y con un torno centenario, requiere una gran destreza y habilidad: sujetando la platina de la esfera en un ángulo cuidadosamente calculado, cada una de las 60 líneas que componen el motivo requieren tres pasadas del torno, lo que supone un total de 600 pasadas; para cada pasada, la platina debe mantenerse exactamente en el mismo ángulo para garantizar que las líneas estén grabadas y el motivo quede perfectamente simétrico.


El nuevo Reverso Tribute Enamel Hokusai “Amida Falls”, testigo del arte y la habilidad excepcionales de los artesanos que trabajan en el taller Métiers Rares –oficios extraordinarios en español– de la Manufactura, refleja la visión de la Grande Maison sobre el mundo del arte y la cultura.



Esta pieza completa una trilogía de relojes Reverso Tribute Enamel que rinde homenaje a Hokusai, otra obra de su serie Cascadas, Cascada Kirifuri en la montaña Kurokami en Shimotsuke (Shimotsuke Kurokamiyama Kirifuri-no-taki) en 2021, y una reproducción de su obra más famosa, La gran ola de Kanagawa (Kanagawa oki nama ura) en 2018.



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